La Liga
Chimy Ávila ya tiene marcada la puerta de salida en Heliópolis y el Real Betis ha decidido activar la vía contractual que permite adelantar su despedida.
El club no esperará al cierre de la temporada. Considera que el ciclo del argentino está agotado y su ficha debe quedar liberada. El delantero tenía contrato hasta el 30 de junio de 2027, pero una cláusula pactada en su llegada desde Osasuna cambia por completo el escenario.
Esa herramienta permitirá al Real Betis cortar la relación un año antes, sin sostener un vínculo que ya no convence.
Chimy Ávila no entra en el nuevo plan del Real Betis
Chimy Ávila aterrizó en febrero de 2024 como un refuerzo de carácter, intensidad y gol para el ataque verdiblanco. La apuesta fue clara. El Real Betis pagó cerca de 4,7 millones de euros, variables incluidas, por un futbolista competitivo y con experiencia en Laliga.
Sin embargo, el rendimiento no alcanzó el impacto esperado. Sus números tuvieron momentos útiles, pero no cambiaron el estatus del equipo. Desde su llegada, Chimy Ávila ha alternado rachas, suplencias y apariciones puntuales. Marcó goles importantes, aunque nunca logró asentarse como pieza indiscutible.
Este curso acumula 28 encuentros entre Liga, Copa y competición europea, con solo diez titularidades. Tres goles y tres asistencias resumen su producción reciente. Para Manuel Pellegrini, el argentino ha sido un recurso, no una certeza. Y esa diferencia pesa mucho al diseñar la próxima plantilla.
Manuel Pellegrini avala una remodelación necesaria
Manuel Pellegrini necesita un grupo más fiable y competitivo. El chileno ha sabido exprimir plantillas cortas, pero también exige rendimiento inmediato. El técnico no acostumbra a regalar minutos por nombre o trayectoria. En ese contexto, Chimy Ávila ha perdido terreno frente a otras alternativas.
El Real Betis entiende que el verano debe servir para aligerar contratos, ajustar salarios y abrir espacio a perfiles más determinantes. La salida del atacante no será la única. Ricardo Rodríguez y Cédric Bakambu también aparecen en la lista de nombres con futuro lejos de Sevilla.
Pero el caso de Chimy Ávila tiene un matiz distinto: el club no necesita negociar una venta clásica para adelantar su adiós.

Una cláusula que cambia el mercado verdiblanco
La cláusula incluida en su contrato se ha convertido en una ventaja estratégica para el club. Permite ejecutar una salida limpia y planificada. En Heliópolis valoran ese margen. Evita un conflicto largo, reduce incertidumbre y concede tiempo para buscar sustitutos antes de que avance el mercado.
Para el jugador, la situación abre otra etapa. A sus 32 años, Chimy Ávila mantiene cartel en Laliga y podría despertar interés fuera de España. Su perfil sigue siendo reconocible: delantero intenso, agresivo en la presión, competitivo y capaz de cambiar un partido desde la energía.
El problema es que el club esperaba más continuidad, más peso ofensivo y más incidencia en noches de máxima exigencia.
El Betis acelera su limpieza antes del verano
La decisión manda un mensaje interno muy claro y nadie tiene sitio garantizado si su rendimiento no acompaña al coste deportivo y económico. Manuel Pellegrini seguirá siendo clave en las decisiones de vestuario. El técnico quiere una plantilla corta, pero con futbolistas plenamente integrados.
En Laliga, la pelea por Europa exige acierto en cada ficha y un error de planificación puede condicionar toda una temporada. Por eso la entidad verdiblanca ha optado por moverse pronto. Activar la cláusula ahora permite ordenar prioridades y ganar margen de maniobra.
Chimy Ávila se marcha señalado como la primera gran salida decidida por el Betis para el próximo verano.
