UEFA Champions League
El París Saint-Germain no ha acabado realizando un mal mercado de fichajes, las cosas como son. No por los refuerzos que han acabado llegando, que tampoco son de mucho renombre ni una calidad espectacular, pero sobre todo porque han conseguido mantener a todas sus estrellas pese a las ofertas que podían llegar desde el exterior. Kylian Mbappé seguirá siendo del PSG (de momento), Neymar Júnior más de lo mismo, y los refuerzos aportarán mucho trabajo y dedicación en algunas líneas del campo que necesitaban de este tipo de perfiles como el de Danilo Pereira.
Al igual que sucedió con los casos de Alessandro Florenzi y más recientemente con Moise Kean, ninguno de estos fichajes es un movimiento estratosférico de la dirección deportiva que lidera Leonardo. Ninguno viene con el cartel de superestrella, pero sí que llegan para colaborar en el objetivo final y elevar el rendimiento del colectivo que actualmente entrena Thomas Tuchel. Y lo mejor de todo, la forma en que se producen estas negociaciones: con cesiones cuyas opciones de compra no se harán efectivas hasta el próximo verano, cuando se espera que la situación económica en general haya mejorado ostensiblemente.
Danilo Pereira es un centrocampista que domina muchos registros distintos. Un pivote defensivo que debe ser colocado en el puesto del 5, para aprovechar toda su potencia física, su facilidad para el juego aéreo y su disposición predominante a la defensa. Un ancla típica que además tiene empleo en ataque a través de sus llegadas a área rival, para aprovechar su disparo y su poco habitual pero efectivo último pase.
Una pieza bastante interesante para el PSG que podría alinear al jugador al lado de otros según lo que exija el partido. En encuentros donde se busque ser más reservado o conservar un resultado, podría actuar al lado de Idrissa Gueye. Muy compaginable también si se busca guardar las espaldas a volantes más creativos como Marco Verratti o Ander Herrera. Salto de calidad y experiencia en la medular para Tuchel y su PSG, veremos qué tal encaja el jugador.
